Gastos deducibles para autónomos: guía práctica
Deducir bien tus gastos reduce tus rendimientos netos, lo que puede bajar tanto tu IRPF como tu tramo de cotización. Pero hay que hacerlo con cuidado para no tener problemas con Hacienda.
Los tres requisitos de cualquier gasto deducible
- Estar vinculado a tu actividad: tiene que ser necesario para trabajar.
- Estar justificado con una factura a tu nombre y con tus datos fiscales.
- Estar registrado en tus libros de gastos.
Gastos que suelen ser deducibles
- La cuota de autónomos, a efectos del IRPF.
- Material y herramientas de trabajo.
- Software, aplicaciones y suscripciones profesionales.
- Servicios de gestoría o asesoría.
- Alquiler de un local u oficina.
- Publicidad y marketing.
- Formación relacionada con tu actividad.
- Comisiones bancarias de la cuenta que usas para el negocio.
Si trabajas desde casa
Si usas parte de tu vivienda para trabajar y lo has comunicado a Hacienda, puedes deducir una parte de los suministros (luz, agua, internet). La regla general es el 30 % de la proporción de la vivienda que destinas a la actividad. Por ejemplo, si usas el 20 % de los metros, podrías deducir el 30 % de ese 20 %, es decir, el 6 % de las facturas.
Gastos que suelen dar problemas
- El coche: en general, solo es deducible si se usa exclusivamente para la actividad, salvo excepciones como los comerciales o los transportistas.
- Comidas: tienen límites y condiciones concretas, como pagarlas con medios electrónicos y que estén relacionadas con la actividad.
- El móvil y el ordenador: si los usas también para fines personales, la deducción puede ser discutida.
Recomendación
Ante la duda, consulta con una gestoría o con la información de la Agencia Tributaria. Deducir un gasto que no corresponde puede acabar en una sanción.
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